Salvados del divorcio Testimonio


Un matrimonio deteriorado causó que Eduardo y Patricia buscarán una salida.

matrimonioSabiendo el daño que le causaría a su hija, Eduardo y Patricia Farías esperaban que su matrimonio durara, pero el peso de los problemas que enfrenta- ban parecía que el divorcio era la única respuesta.
“Nuestro matrimonio estaba tan lleno de problemas que estábamos considerando el divorcio,” Patricia refleja.
Eduardo era un adicto a los cigarrillos y pasaba más tiempo en el trabajo que en casa debido a la creciente tensión en su a hablarme acerca del amor de Dios, pero yo no estaba interesado en el momento y rechacé todo lo que me decía.”
Sin acobardarse por la falta de interés demostrada por Eduardo, su compañero de trabajo, a los pocos días, fue a la casa de Eduardo para visitarlo e invitarlo a la iglesia. Durante dos semanas, Eduardo presentaba excusas para no ir.
El tercer domingo, para sorpresa de Eduardo, su compañero de trabajo no lo fue a visitar, y eso causó que Eduard decidiera visitar esta iglesia para satisfacer su curiosidad.
“Me sentí abrumado por la cálida acogida y el amor mostrado por la gente de la iglesia”, recuerda Eduardo.
“A medida que el pastor de la iglesia, David Ibarra, comenzó a predicar la Biblia, empecé a comprender que estaba separado de Dios por mis malos pensamientos y acciones, y yo estaba en camino al castigo eterno en el infterno.”

Le quedó claro a Eduardo que sus malas obras y pensamientos estaban en
marcado contraste con la santidad y la justicia de Dios, de modo que si seguía viviendo de esta manera, Dios justamente lo juzgaría por sus decisiones. Sin embargo, la Biblia dice que Dios proveyó un sustituto en Jesucristo, el Hijo de Dios, para que al creer que Él murió en nuestro lugar podamos ser declarados justos delante de Dios.

Esa simple oración, el 2 de marzo 2003, provocó un cambio inmediato en Eduardo. “A mi regreso a casa, yo estaba tan feliz que me sentí como si estuviera caminando en el aire”, dice. “Cuando llegué a casa le dije a mi esposa lo que había sucedido y que iba a dejar de fumar. Yo he cumplido mi promesa hasta hoy. “También empecé a leer la Biblia y a reunirme con grupos que estudiaban la Biblia en casas.” Patricia recuerda: “Yo no entendía nada de lo que estaba pasando, pero recuerdo quedar sorprendida por el cambio que ocurrió en mi marido.
“A la semana siguiente volvimos a la iglesia y vimos una película cristiana que presentaba la buena noticia de Jesucristo y esa noche comprendí que estaba en necesidad de un Salvador. Así que esa noche le pedí a Jesús que me perdonara mis pecados y me salvara del infterno. “Invitar a Jesús a entrar en sus corazones y en su casa cambió radicalmente su matrimonio, y ellos están eternamente agradecido.
“Ahora miro a mi marido de una manera diferente, y entiendo lo que Dios quiere para mi familia. Tengo sed de la Palabra de Dios, la Biblia, y por medio de ella Dios me está mostrando diariamente cosas que tengo que seguir cambiando. “Patricia dice que uno de los principales cambios que transformaron su matrimonio fue el de ajustar sus prioridades a las de Dios. “Por obedecer sus prioridades: amar, a ser misericordioso y bondadoso, y caminar humildemente en una relación correcta con él, mi relación con mi esposo ha comenzado de nuevo.”
Eduardo y su esposa asisten actualmente a un instituto bíblico para aprender más acerca de Dios y Su Palabra, la Biblia.
“Las cosas que estamos aprendiendo en este instituto nos permitirá servir mejor a Dios”, concluye Eduardo con entusiasmo.

fuente: http://testimonioscristianos.net/testimoniodeimpacto/agradecido-por-un-nuevo-comienzo/

Comparte este mensaje