El testimonio de Fernanda


Mi Testimonio

 

Hoy quisiera compartir el maravilloso testimonio que tengo en mi vida, y con el mostrar cuan grande y eterno es el amor de nuestro Dios.

Mi nombre es Fernanda,tengo 21 años, conocí a Dios hace casi cuatro años, pero antes de eso tuve que pasar por muchas pruebas, y mucho dolor tanto yo como mi familia.

Desde que nací me he rodeado de una familia hermosa, que me ama muchísimo, mi infancia fue feliz y desde pequeñita me inculcaron buenos valores, pero llego la etapa de mi juventud…. Y ahí comenzaron los problemas en mi… tenia 16 años y por problemas con mi pololo que estudiaba en el mismo curso que yo mi familia me cambio de colegio, llegue a un nuevo mundo, donde no conocía a nadie, pero no llegue sola.. llegue con un gran dolor en mi alma, por diversos motivos había traicionado la confianza que mis padres me habían dado, les había fallado grandemente y la tristeza invadía mi vida.
En el colegio pasaba llorando, me sentía tan rodeada de gente, pero a la ves tan sola… pero llegaba a casa y mostraba que estaba bien, por ende mis padres no se enteraban que yo estaba sufriendo. Había un vació en mi corazón, por una parte había terminado con el joven con el cual estaba, por otra parte mis padres ya no confiaban en mi, y las amistades que creía tener ya no estaban a mi lado.

Así fue como comencé a tener una depresión que ha medida del tiempo iba aumentando cada ves mas, así como también aumentaba el vació que había en mi corazón, comencé a buscar cosas que llenaran aquel vació, y comencé a interesarme por el tarot, la “magia blanca” y ese tipo de cosas… Con eso le abrí una puerta enorme a Satanás, pero yo ignoraba la magnitud de aquello.

Desde pequeña iba a la iglesia católica, creía tener una buena comunión con Dios, hasta participaba en grupos juveniles de mi iglesia, pero nunca lo había aceptado en mi vida, solo creía conocerle pero nunca le había sentido. Así como no conocía a Dios tampoco conocía a Satanás, ni el daño que el pudiera hacer y sin temor de nada comencé a interesarme cada ves mas por el ocultismo.

Es así como en medio de mi depresión y de mis actos Satanás se apodero por completo de mi vida… llego el día del cumpleaños de mi madre, y tuve una fuerte discusión con ella, recuerdo que ella salio con papá y me quede sola en casa con mi hermana mayor… nuevamente le había fallado a mis padres, nuevamente volvía a causarles dolor, mas aun a mamá en su día… recuerdo que en esos momentos lo único que podía hacer era llorar, sentía que ya no podía mas, y en esos momentos siento una voz que me dice que yo era culpable de todo, que a nadie le importaba , que mi vida no valía nada, que hacia sufrir a todos y que la mejor salida de eso era quitarme la vida… no sabia de quien era esa voz, mas hoy se que era Satanás quien me hablaba, continuo hablándome y me dijo que abriera el velador que estaba al lado mío, lo abrí y habían muchos medicamentos, y había una gillette … sin pensarlo tome todas las pastillas que pude encontrar sin importarme para que eran, y con aquella gillette comencé a cortar mis venas, cada ves que me hacia un corte sentía la voz que me decía estas haciendo lo correcto, y seguía cortando mis brazo cada ves mas… hasta llegar a hacerme 10 cortes…. Veía como mis lagrimas al caer se mezclaban con la sangre y que Iban manchando mi cuerpo… luego de algún rato llego mi hermana mayor aun recuerdo su rostro al verme en esa situación… recuerdo que comenzó a llorar y me tomo, me llevo a la calle, tomamos un auto y me llevo al servicio de urgencia mas cercano, ahí quede inconciente, y al despertar solo veía la cara de mamá llorando… una cara que jamás había visto en mi vida… la cara de una madre que piensa que su hija tal vez no se salvara… en esos momentos me di cuenta de lo que había hecho, estaba llena de tubos, en mis brazos me habían puesto muchos puntos, me habían tenido que realizar un lavado de estomago por los medicamentos que había tomado… y a pesar de la perdida de sangre los cortes no habían cortado la totalidad de mis venas…. Mamá lo único que hacia era llorar y preguntarme porque lo había hecho.. por que si yo era lo que mas amaba ella en este mundo, mi tristeza ahora era mucho mayor, sumado a todo lo que ya había hecho ahora había logrado darle a mi familia una amargura enorme en sus corazones.

Volví a casa y todos me hacían ver su amor, me hacían ver que yo no estaba sola, que ellos me amaban, pero yo estaba cegada y no quería aceptarlo, Satanás ya había entrado en mi y yo no sabia como sacarlo…
Un día desperté llorando, pues había tenido sueños terribles, veía una imagen un hombre vestido de negro con un capuchón en su cabeza y un palo en sus manos, pero yo no lograba verle el rostro…. Al momento de despertar me di cuenta que no era un sueño… aquella imagen estaba ahí, en mi cuarto, frente a mi, comencé a gritar y mi familia llego a ver que me sucedía, y yo aterrorizada les decía que aquel hombre me quería matar, pero ellos no veían a nadie… mi desesperación comenzó a ser enorme, aquel hombre me decía que si yo no hacia lo que el me decía mataría a los seres que yo mas amaba… y lo que yo debía ser era matarme y así ellos se librarían… ahí comenzaron mis meses de terror, no podía dormir porque si dormía soñaba con eso, pero tampoco podía despertar porque si lo hacia aquella imagen la veía en todos lados.
Me pasaba el día llorando mi familia se paralizo por completa, mis padres dejaron sus trabajos, mi hermana mayor también, y mi hermana menor sus estudios, todos estaban centrados en mi, y no sabían como ayudarme, mientras yo seguía viendo imágenes y oyendo voces que me atormentaban cada ves mas. Me llevaron a muchos medicos, uno tras otro, ninguno encontraba alguna explicación lógica, ni psicólogos, ni psiquiatras, nadie podía darle una respuesta a mi familia de lo que me estaba sucediendo y mientras ellos seguían en sus desesperación yo seguía en la mía interna… recuerdo que en ese tiempo lo único que hacia aparte de llorar era comer, comía todo el día, solo así olvidaba lo que estaba sucediendo. Los médicos llegaron a pensar que era una esquizofrenia, me dieron muchos medicamentos, calmantes pastillas para dormir, anti depresivos. Recuerdo que pasaba todo el día dopada con pastillas dormía y dormía, habían momentos que ya no quería despertar mas… o quizás despertar y ver que todo era parte de un horrible sueño, pero no era así, era realidad, era mi realidad y la de mi familia.
Mi familia en sus desesperación comenzó a buscar ayuda en la Iglesia a la cual nosotros participábamos, la iglesia Católica, pero no recibimos ayuda de ninguno de ellos, mi madre llego hasta al arzobispado, y ellos dijeron que nada podían hacer porque había solo un sacerdote especializado en exorcismos en este país, y que no se encontraba cerca… las puertas de ese lugar se cerraron…. Así como de muchos otros lugares, luego de mucho y de muchas opiniones medicas tuvieron que internarme en una clínica siquiátrica, debían hacerme muchas evaluaciones, y era necesario que me internaran para ver que era lo que realmente tenia…. Al llegar a ese lugar me di cuenta que realmente ahí habían personas enfermas de la mente… pero yo sabia que no tenia eso… aunque en momentos llegue a creer que realmente me estaba volviendo loca… nunca me había separado de mis padres.. esa fue la primera ves, mamá trataba de hacerme creer que ella estaba bien, y con una sonrisa en su cara me decía que todo estaría bien, que en un par de días yo volvería a casa, pero en el fondo yo sabia que ese era el momento mas difícil que ella había pasado en su vida, y yo tambien…

Todas las personas de ese lugar eran mayores, yo era la única niña… parecía ser que para ellos era normal estar ahí… pero para mi no lo era… estar ahí es lo mas terrible que me ha sucedido…. Al realizarme los exámenes médicos no tenia nada en mi mente… estaba sana, muchos de los otros exámenes estaban alterados, pero no era nada relacionado con lo que me estaba pasando en esos momentos… por ende no había explicación para mi caso .
Los primeros días no tenia visita… y lo único que necesitaba era ver a mamá decirle que por favor no me dejara… hasta que al cuarto día la vi… la pude abrazar y sentí como si yo fuera una bebita que necesitaba estar en los brazos de su madre… en momentos lograba estar bien, pero luego las imágenes y las voces comenzaban nuevamente, y ahí llegaban los médicos, me inyectaban calmantes hasta que me quedaba dormida…. Un día mientras a la hora de visitas esperaba a mi familia, los vi por la ventana, pero no venían solos, venían acompañados de otras personas que yo no conocía, al acercarse a mi yo les dije que se fueran de aquel lugar, que yo no necesitaba de canutos ni de su Dios… pero esa voz no era la mía, yo ni siquiera sabia que eran evangélicos, ni que venían a presentarme a Cristo… mas ellos no se fueron, recuerdo que pusieron sus manos sobre mi y empezaron a hacer una oración extraña, que yo nunca antes había oído… no era la típica oración rutinaria que escuchaba en misa domingo tras domingo… algo comenzaba a sentir dentro de mi ser mientras ellos oraban, mis lagrimas comenzaban a caer y yo no sabia porque… mas ahora se que era el Espíritu de Dios que estaba entrando en mi vida… Entre aquellas personas que oraban por mi había un profesor que me había hecho clases en el colegio a quien yo quería muchísimo, y ellos le dijeron a mis padres que ningún medico podría sanarme sino que el único que podía hacerlo era Jesucristo el Señor, mis padres ya lo habían hecho todo, no sabían que mas hacer, y decidieron hacer caso a los consejos que recibían, tomaron la decisión de sacarme de ese lugar y confiaron que seria Dios quien me sanaría, pero los médicos se rehusaban a darme el alta, decían que yo debía permanecer en ese lugar… ese día fue el día mas doloroso… porque los médicos me subieron al segundo piso, y mi familia había quedado abajo, yo gritaba a mi familia, les rogaba que me sacaran de ese lugar, pensaba que ellos ya se habían ido y me habían dejado ahí sola… y lloraba y gritaba tratando de escabullirme de las enfermeras, pero ellas me sujetaban y no me dejaban salir de ahí… cuando siento la voz de mamá que de abajo me gritaba que me sacaría de ahí, que estuviera tranquila… pero ni a ella los médicos la dejaban subir, ni a mi me dejaban bajar… eran momentos de desesperación hasta que los médicos le dijeron a mamá que firmarían el alta pero que iba a ser bajo su responsabilidad, que si algo me pasaba ella seria la culpable… y me sacaron de ahí… me sacaron de aquel lugar y llegue a casa, pero las luchas seguían, aun no había ganado la victoria, Satanás seguía ahí, los hermanos cristianos comenzaron a visitarme, cada ves que iban a verme tenían grandes luchas con Satanás, pero Dios en el que ellos creian era mucho mas poderoso que todo lo malo que Satanás podía hacer… y cada ves que ellos entraban a mi hogar Satanás debía irse…
Comencé a ir a una iglesia evangélica, que rara es la vida.. yo encontraba que los evangélicos eran locos que no tenían nada mejor que hacer y que por eso salían a las calles a cantar y a predicar… pero en esos momentos Dios me puso en ese lugar, en una iglesia evangélica… estando un día en el culto Satanás me ataco nuevamente, con mayor intensidad, me mostraba imágenes de personas a quien yo amaba colgados.. me hacia ver que habían muerto.. mas no era verdad solo intentaba engañarme una ves mas… ese día entre varios hermanos me llevaron adelante a donde estaba el pastor y el en el nombre de Jesús me ungió… saco todo espíritu endemoniado que estuviera en mi, y en el nombre del Señor declaro sanidad para mi vida tanto física como espiritual, en esos momentos recibí a Cristo en mi corazón, en esos momentos fui liberada después de meses de dolor de las garras del enemigo, en esos momentos pude alabar a Dios con libertad luego de haber sido esclava del demonio… desde aquel día puedo decir que soy la persona mas feliz que puede haber sobre esta tierra, desde aquel día vivo por Cristo y para el, hoy luego de cuatro años pude terminar mi carrera escolar que había sido interrumpida, y actualmente por misericordia de Dios estudio pedagogía en religión evangélica y teología…. Hoy, soy una señorita mas mienbra de la iglesia Unida Metodista Pentecostal, corista y monitora de niños dentro de la Iglesia… Hoy sirvo a Dios con todo mi corazón junto a toda mi familia, que luego de esta grandeza que Dios hizo en mi se convirtió y entregó su vida a Dios…. Hoy luego de haber llorado tantas veces por sufrimiento y dolor, puedo llorar día a día al sentir el Espíritu de Dios en mi vida, puedo llorar de gratitud a Dios, puedo llorar al darme cuenta que antes servia a un Dios creado por mano de hombre, me postraba ante imágenes que tienen ojos pero que nada ven, que tienen oidos pero que no oyen… mas hoy sirvo a un Dios vivo que dio su vida por amor a ustedes, y por amor a mi…. Hoy soy feliz gracias a Dios y se que todo lo que tengo y lo que tendre sera gracias a su infinito amor.

Gracias infinitas doy a Dios… gracias papito por haber llegado a mi vida en el momento preciso… graciasusame-Jesus
papito por haber curado todas las heridas de mi corazón, por haberme hecho tu hija, por haberme dado ese titulo tan hermoso… que no se consigue con dinero… ni con estudios… el titulo de hija y heredera del rey… gracias papito por amarme tanto… por sacarme de la oscuridad de mis pecados, por limpiarme completamente señor… por haberme dado un traje nuevo, una vida nueva, un nombre nuevo… gracias por llamarme la niña de tus ojos Señor….

Gracias por haber puesto a tus hijos en mi camino, por haberlos utilizado como instrumento para que yo hoy dia pueda decirle al mundo que hay un Dios que vive, un Dios que salva un Dios que perdona y un Dios que redime.

Gracias por la oportunidad Señor de poder contar mi testimonio al resto, para que puedan darse cuenta de las grandezas que haces tu Señor.

Y gracias también quiero dar gracias a todos aquellos hermanos que lucharon conmigo y con mi familia en este proceso…. Hoy puedo decir con un testimonio vivo en mi vida que después de la prueba, de la tormenta viene la bendición, y si estoy loca bendita locura, solo se que pase lo que pase, serviré a mi Cristo aquí y en la eternidad.

Gracias a mi Familia, a Mis Pastores, a los Hnos. Francisco Jara, Rubén Santibáñez, Bernabé Ortega, Álvaro Mena, Robinson Góngora, Daniel Sarmiento, David Castro y a todos quienes oraron por mi pues Dios escucho la oración.
Gracias a mi doctor, quien se dolía mucho al verme sufrir, y quien trataba de apoyarme en todo lo que estuviera a su alcance…. Hacen dos años que el ya no esta en esta vida, pero estará para siempre en mi corazón, Gracias Dr. Willy Steil.

A mi Dios y solo a el doy honra y gloria desde hoy y para siempre.

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