Constantino Ponce de la Fuente


reformaConocido como el Doctor Constantino, este fue un escritor y reformador español que vivió los años duros de la “Santa Inquisición”.

Había nacido en San Clemente de la Mancha, Cuenca, en 1502.

Orgulloso de sus raíces

Se desconoce tanto de su niñez y de su juventud temprana, aunque se da por seguro su condición de judío.
Su origen hebreo, lo colocaba en una situación especial en la sociedad de su época, que solía segregar a sus pares de manera sistemática, impidiendo el acceso a los niveles formales de educación y cargos civiles, entre otras restricciones.
Pero a pesar de esto, los judíos se distinguían del resto de la gente común por su cultura superior, alfabetizados y habitualmente con mayores recursos económicos. Esto, sobre todo lo último, le permitió tener contacto con los círculos académicos, en donde se destacó, al punto que luego de que terminara sus estudios fue nominado para un puesto docente en la Universidad.

Constantino, que se había convertido al Cristianismo, y destacado como teólogo, aunque todavía no reformado, fue invitado a tomar el cargo de canónigo de la Catedral Sevillana. Pero para esto, debía renunciar a todo lazo que lo vinculaba con sus raíces judías.
El Dr. Constantino contestó sin vacilar: “Estoy muy agradecido por haberme juzgado digno de tanta honra, pero los huesos de mis padres y abuelos descansan sepultados ya desde hace muchos años, y que él no quería admitir ningún cargo, por ocasión del cual, se turbase aquel reposo”

Formación académica

Estudió en la Universidad de Alcalá, un reducto del pensamiento al que llegarían las ideas del filósofo humanista holandés Erasmo, considerado por muchos, como el gran precursor de la Reforma Protestante.

Poco antes de completar sus estudios, Constantino abandonó Alcalá, probablemente porque él había mostrado cierta simpatía por las ideas reformistas, lo que significó su automática segregación.
Por otra parte, entre los años 1532 y 1533, se había establecido el “estatuto de limpieza de sangre”, que proponía la eliminación de los judíos de los claustros universitarios.
Así que se trasladó a Sevilla. Allí terminó sus estudios y más tarde obtuvo su doctorado.

ponce-de-la-fuenteSu obra

En Sevilla, el foco principal de la Reforma en España, Constantino tuvo oportunidad de tomar contacto con otros reformadores los que se identificaban con las ideas de Lutero. Allí conoció entre otros a Casiodoro de Reina, Cipriano de Valera y Juan Pérez de Pineda, todos traductores de la Biblia al español.
Para 1548, aunque era un luterano asumido, mantenía su fe de manera semi oculta, a modo de estrategia para diseminar el Evangelio entre la elite cultural y religiosa sevillana. Así es que debido a sus extraordinarias dotes como relacionista público, teólogo y lingüista, llegó integrar la corte de Carlos V como capellán del Rey. A la muerte de éste siguió en el puesto al servicio de Felipe.

Hacia 1558, su prédica y sus publicaciones se hicieron inocultablemente reformistas. La Inquisición lo acusó de hereje luterano. En uno de sus libros, Constantino documentaba la experiencia del Nuevo Nacimiento en un libro que tituló “Confesión de un Pecador”.
La Inquisición quemó éste y todos los libros de su autoría que pudo encontrar.

Sus últimos días

Los últimos años de su vida los pasó en Sevilla, ciudad a la que amó. Fueron tiempos terribles ya que la Inquisición buscaba la forma de acusarlo.
En 1558 fue apresado , interrogado y salvajemente torturado. Constantino pudo decir: “Quisiéranme quemar, pero me hallan muy verde”.
Tal como lo diría el propio Constantino, no murió quemado como ocurrió con la mayoría de los protestantes apresados.
Mientras era trasladado a la prisión inquisitorial del Castillo de Triana, falleció.
Se desconoce con certeza la causa de su muerte, si por causa natural, como consecuencia del maltrato o de una ejecución instantánea.
Un parte inquisitorial datado el 22 de diciembre de 1560 informó que ése día fueron ejecutados en la hoguera tres herejes y los huesos de otros tres fueron exhumados e incinerados, entre los cuales estaban los restos de Constantino. Era intención de la Inquisición condenar al hereje al olvido.

Entre los años 1555 y 1560, se desarrolló en España la Contrarreforma, un movimiento implacable y cruel que perseguiría y terminaría con miles de protestantes en la muerte o en el exilio.
El 1559 inquisidor Valdés publicó un catálogo de libros prohibidos, entre los cuales estaban todos los escritos por Constantino.

Legado

Además de su mensaje y aporte de su conocimiento de la cultura paleotestamentaria, incorporada en virtud de su origen hebreo culto, dejó una innumerable cantidad de obras que se salvaron del fuego inquisidor merced a la heroica actitud de creyentes que escondieron sus obras y otros que las trasladaron a otras partes fuera de España.
Sus obras más conocidas son: “Confesión de un Pecador” , “Suma de Doctrina Cristiana” (1543), “Exposición del Primer Salmo” (1546), “Catecismo cristiano” (1547) y “Doctrina Cristiana” (1546).

Fragmentos de su pensamiento(*)

“Por aquí (oyendo la Palabra de Dios) se comenzaron siempre las enmiendas, y comenzaron los pecadores a entender su perdición, y entendida invocaron y pidieron el remedio, poniendo su confianza para este fin en el Señor que nos despierta para que recibamos los beneficios de su clemencia”– Doctrina Cristiana

“Nadie nos puede conocer mejor que el mismo Señor que nos hizo, y nos sufre y nos espera, ni podemos Imaginar remedio para no perdemos, que es aquel de quien nos avisa el que quiere y solamente nos puede salvar”– Exposición del Primer Salmo

“Dadme la alegría que Vos soléis dar a los que de verdad se vuelven a Vos. Haced que sienta mi corazón el oficio de vuestra misericordia; la unción con que soléis untar las llagas de los que sanáis, porque sienta yo cuán dulce es el camino de vuestra cruz y cuán amargo fue aquel en que me perdí”– Confesión de un pecador

“Si confesamos de verdad que nuestro Redentor Jesucristo es nuestro tesoro, y sí es verdad, como lo es, que donde está nuestro tesoro, allí está nuestro corazón, sígase manifiestamente que nuestro afecto y principal amor no estará en las cosas de la tierra, sino en las del cielo”– Suma de doctrina cristiana

Conclusión

Constantino Ponce de la Fuente, fue un reformador inteligente, estratega de la fe y gran influyente. Teólogo y escritor, desde cerca del poder y paralelamente desde las sombras, fue crucial para el movimiento de la Reforma y para que personas importantes del clero, la cultura y la nobleza puedan llegar al conocimiento de las ideas del Evangelio

Daniel E. Dañeiluk
http://www.todosprotestantes.com/

 

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