André Trocmé


André Trocmé

André Trocmé En Francia, durante el Holocausto, en una aldea de Hugonotes rodeada por bajas colinas, ubicada a unos 500 km. de París, llamada Le Chambon-sur-Lignon, 5000 judíos, la mayoría niños, hallaron refugio entre 5000 cristianos, casi toda la población de la villa.

Desafiando al gobierno francés, colaborador de los nazis, los habitantes de Le Chambon ocultaron a los judíos en sus casas por años. Les brindaron refugio con identificaciones falsas, educación para sus hijos, tarjetas de racionamiento y los enviaron a la seguridad de Suiza. Ellos eran descendientes de los Hugonotes, los primeros protestantes de la Francia católica. Debido a las persecuciones sufridas podían entender el ruego de los judíos.

Bajo el liderazgo de un joven pastor francés llamado André Trocmé, el pueblo de Le Chambon sintió que era su deber ayudar a la gente necesitada, sin considerar que sus acciones podían ser heroicas o peligrosas.

André Trocmé provenía de una larga ascendencia de protestantes hugonotes.
Nació en Saint Quentin, Aisne, el 7 de abril 1901. Su padre, Paul Trocmé era un industrial textil y su madre era una alemana llamada Paula Schwerdtmann.
En su adolescencia, en la primera Guerra Mundial, había sido profundamente influenciado por un soldado alemán que era objetor de conciencia.
André Trocmé y su asistente, el pastor Edouard Theis, eran pacifistas.

En 1938, fundaron la Escuela Noubelle Cevenole, un centro educativo pacifista internacional que educó a los niños judíos. La asistencia creció entre 1938 y 1944, de 18 almas a 350.
Trocme y Edouard Theis, inspirados en la actividad de rescate no violenta en Le Chambon, entre 1940 y 1944, incorporaron a 13 ministros protestantes. Los habitantes del pueblo no sabían el esfuerzo que realizaban sus vecinos en las tareas de rescate. No hablaron de eso durante la guerra y tampoco después, cuando los refugiados ya se habían marchado. No quedó ningún registro de lo actuado.

Hacia mediados de la ocupación, había en Le Chambon siete casas para niños cuyos padres habían sido deportados. Eran financiadas por cuáqueros, clérigos, la Cruz Roja y Suecia.
La policía de Vichy frecuentemente registraba las casas y granjas de la villa.

El director de la Casa de las Rocas, una de las mejores escuelas primarias de Francia, fue Daniel Trocmé, primo de André, quien debido a su enfermedad cardíaca tenía dificultades en llevar a cabo tan extenuante trabajo.
Cuando los nazis descubrieron la escuela arrestaron a Daniel y lo interrogaron durante todo el trayecto hasta Maidanek, el campo de prisioneros ubicado en el oeste de Polonia. Allí fuegaseado e incinerado, en 1944.

La aldea era conocida por los alemanes como “ese nido de judíos en el campo protestante”, donde ningún poblador delataba ni a un refugiado ni a las personas que los ocultaban.
Cuando un líder nacional de la Iglesia reformada le pidió a Trocmé que abandonara la ayuda a los judíos, porque podría dañar al protestantismo francés, él se negó. Luego de la deportación de los judíos de París en 1942, pronunció este sermón:

“La Iglesia cristiana debería caer de rodillas y rogar el perdón de Dios por su cobardía”.

Mientras el gobierno de Vichy permitía la marcha de 75.000 judíos hacia la muerte, la policía francesa colaboraba con los nazis. El abandono de los judíos impulsó a Elie Wiesel a escribir: “Lo que lastima a la víctima no es la crueldad del opresor sino el silencio de los testigos. Los habitantes de Le Chambon, armados con sus creencias y a la vista de las tropas de asalto salvaron la vida de 5000 refugiados”.

En Le Chambon las mujeres jugaron un papel clave en el rescate. Se vieron enfrentadas a tomar la decisión de aceptar o no a extraños en sus hogares cuya presencia podría poner en peligro la vida de sus familias. Ellas fueron el núcleo central de mucho de lo que allí ocurrió.

El pastor Trocmé siempre respondió al pedido de auxilio para esconder a los judíos, incluso arriesgando su vida, la de su esposa e hijos porque los Hugonotes creen en la dignidad de todos los hombres. Por otra parte, jamás usó su influencia para obtener la conversión de algún refugiado.
Una vez que la aldea se convirtió en “la ciudad de refugio”, se sintieron motivados a disminuir el sufrimiento y poner en práctica los principios en los cuales creían y que resumían diciendo que una fe sin obras es una fe muerta. Ninguna violencia, incluso la necesaria para derrotar a Hitler, les era permitida como cristianos pacifistas.

Una vez, Trocmé le respondió a un oficial de Vichy que lo había amenazado por dar protección a los judíos: “Nosotros no sabemos lo que es un judío. Sólo sabemos que son hombres”.
André Trocmé fue finalmente arrestado y luego liberado sin haber sido persuadido de firmar un compromiso de seguir las órdenes gubernamentales en relación a los hebreos.

Mientras André estuvo oculto, su mujer Magda continuó evacuando judíos a Suiza. Muchos de los que participaron en las tareas de rescate recibieron una medalla del Museo del Holocausto de Jerusalén, Yad Vashem, que contiene el dicho talmúdico: “Quien salva una vida, salva a la Humanidad”.
André Trocmé falleció en Ginebra el 05 de Junio de 1971.

En 1990, Le Chambon se convirtió en la primera comunidad en ser honrada con el título “Justos Gentiles” por Yad Vashem.

Daniel E. Dañeiluk. www.biografas.blogspot.com

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Fuentes: The Raoul Wallenberg Foundation, Enciclopedia del Holocausto, y otras

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